Entrevista a Emilio Ramón de Santiago Ander

 

Nació en Santiago de Chile en 1984. Es profesor de Castellano, Magíster en Literatura Latinoamericana y Chilena, músico y escritor. Ha publicado sus relatos en diversas revistas impresas y virtuales. Es autor del libro de relatos Noches en la ciudad (Santiago-Ander, 2017) y de la novela Labios Ardientes (La Polla Literaria, 2014; Santiago-Ander, 2016).

Blog personal: http://deliriumtremens84.blogspot.cl/

 

31.05.2018. Fotografía, Ignolia Mardones.

 

Entrevista  a Emilio Ramón: “El arte no se da en la planicie; se realiza en lo espinoso, en las curvas, en el peligro, de cualquier tipo, físico, mental, social”.  

Escritor de Noches en la ciudad (2017) y Labios Ardientes (2016). La entrevista se realiza  el  último día del mes de mayo, en  un refugio llamado “López Verde”, un café al interior de la Sech que tiene  un par de mesas y muchos retratos de escritores. Es un lugar  ameno, nos atiende Antonia y nos ofrece una cerveza para comenzar.

¿Con qué escritor chileno te identificas?

No sé si me identifico con alguien. Sí me gustan varios escritores, por ejemplo José Donoso, que es mi favorito en Chile, pero eso quizás no se note en lo que escribo. Considero que El obsceno pájaro de la noche es una de las mejores novelas que se ha escrito en la literatura mundial, pero mis textos no tienen mucho en común con ese libro. Alguien me podría asociar a escritores de la generación del ‘38, pero no soy devoto de ese estilo de literatura; los conozco, los he leído, los encuentro muy buenos, pero hasta ahí llega mi relación.

¿Qué te parece Nicomedes Guzmán o Manuel Rojas?

Los encuentro muy valiosos, sobre todo para la época en que vivieron y escribieron. Más allá de su importancia por sus temáticas o puntos de vista, creo que son grandes escritores también, pero repito que en lo personal no creo tener influencia de ellos al escribir, o al menos no directa, no consciente.

¿Te sientes parte de una generación literaria?

De una generación literaria no, de hecho varios amigos de mi edad que escriben y están publicando, pero entre nosotros hay voces muy diferentes. Pronto se publicará una antología de cuentos de gente de mi generación y hay textos muy diversos en el mismo libro. Hay algunos escritores y escritoras que se han hecho más conocidos, pero en general no me gustan mucho. Los encuentro un poco hipster, un poco snob, y no me idéntico con eso. Yo creo en la libertad de la literatura, escribir lo que te dé la gana. Me han preguntado sobre qué opino de ciertos estilos o de ciertas tendencias. Por ejemplo, la autoficción a veces es vapuleada, como si fuera en sí misma de mal gusto o de mala calidad. Pienso que la calidad no va en directa relación con los cánones o con los moldes; uno debe escribir lo que quiera, sin importar lo políticamente correcto. Si es bueno o malo es otro tema.

Emilio,  ¿de qué se trata “Noches en la Ciudad”?

Es un libro de cuentos que busca dar una especie de mirada desde arriba a la ciudad, como una cámara que haciendo un zoom a distintos espacios, a vidas en departamentos, a barrios antiguos y modernos, es decir,  distintos lugares y tipos de mundo que coexisten en la vida en la ciudad actual.

¿Cómo se inicia el proceso de la creación literaria de este libro?

Hay cuentos nuevos y otros antiguos. Algunos tienen más de quince años. Tenía la idea de hacer este libro de cuentos desde distintas formas de abordar la ciudad, casi como una cámara que se acerca a puntos azarosos, y a partir de ese concepto seleccioné los cuentos.

¿Cuáles son las caracteristicas de los  personajes de Noches en la Ciudad?

Son personajes desadaptados a la realidad que les toca vivir. En el libro anterior, Labios ardientes, el personaje es un tipo que busca lograr algo, pero no puede, su cabeza se lo impide; en Noches en la ciudad ocurre algo similar. Son personajes que viven al margen; intentan adaptarse y no pueden. En el primer cuento del libro, titulado El número 13, el personaje está intentando ingresar  al sistema, al trabajo estable, se mentaliza para lograrlo, pero aún así no puede. El que sea tartamudo de alguna manera representa su incapacidad de adaptación, tal como la canción de The Who, My generation, donde el cantante tartamudea como simbolo de la imposibilidad de una generación para amoldarse a los moldes sociales establecidos.

La noche cae igual para todos, pero para los personajes del libro caen peor.

Los personajes, desde cierto punto de vista, son monstruosos. La vida en la  ciudad moderna va generando monstruos. La razón principal es que  las ciudades se empiezan a urbanizar, a funcionar de forma tan rápida, tan centrada en ciertos tipos de “éxito”, tan estereotipados, que inevitablemente surgen estos personajes monstruosos que habitan al margen.

Cuéntanos acerca del personaje del cuento “Eliminado”, El chacal de la Corneta.

En el cuento “Eliminado”, el personaje del Chacal de la corneta es una clara referencia al personaje del programa  Sábado Gigante que se llama chacal de la trompeta. Ese cuento habla de un personaje que padece  un trauma, una situación imposible de superar que le impide seguir viviendo una vida normal. La Historia está en dos tiempos, en la actualidad y en los años 80. Él era el doble de Michael Jackson y el chacal de la trompeta lo elimina del programa en vivo para todo Chile y esta situación provoca un hecho bochornoso… El participante estaba tan seguro de que iba lograr ganar el concurso que se orina frente a las cámaras.  Esto, paradójicamente, lo hace famoso. La gente lo empieza a reconocer en la calle, le piden fotos, entrevistas. Lo empiezan a invitar a  eventos en discotecas, pero con la condición de orinarse mientras baila como Michael Jackson. Esta situación invalida su vida, se deprime, se mete a las drogas, rompe su familia. Muchos años después, intenta vengarse o destruir ese trauma, de una manera que tampoco le resulta. Uno de los temas de este cuento es el de la memoria ejemplar y la memoria literal de Todorov; la memoria literal es la que no te permite superar el pasado y te quedas pegado en ese evento, con esas personas, con esas causas.

El acto de escribir, ¿que significa en tu vida?

Si no escribiera estaría vuelto loco, es una necesidad. Muchas horas al día paso pensando cosas y veo situaciones en la calle que me invitan a hacer alguna historia. En cuanto a qué quiero escribir y  cómo lo quiero escribir, creo que trato de acercarme a la autenticidad, de ser lo más yo posible, independiente si es bueno o malo. Hay personas que empiezan a leer algo y se pegan con eso y escriben según sus lecturas del momento. Yo trato de no caer en eso.

¿Puedes explayarte un poco más con respecto a la autenticidad?

La autenticidad tiene que ver con la voz narrativa. Ciertamente estamos siempre influidos por lo exterior, pero dentro de eso, creo que uno tiene que tratar de encontrar su propia voz, y es complejo, porque la influencia del crítico, del colega, del lector, de la columna de opinión, o de la televisión muchas veces impacta sobre el ego y sobre lo que se escribe. Es difícil encontrar la propia voz, de hecho yo no sé si lo he logrado bien, pero creo que para allá deberíamos apuntar todos los que escribimos.

¿Qué lees actualmente?

Al trabajar de editor, constantemente estoy leyendo escritos que llegan a la editorial; también leo mucha literatura chilena, creo que es muy buena, aunque poco variada. También leo por gusto muchas  biografías de  personajes políticos, de la cultura pop, de directores de cine, de músicos, de bandas. En este momento casualmente estoy leyendo una biografía de Mick Jagger. Me gusta cómo se relaciona el cine y literatura, la cultura pop y la  escritura, la historia y la política. Todo tiene que ver con la idea del rizoma, es decir, de una cosa sale otra y otra y otra.

¿Por qué los personajes predilectos padecen o sufren?

Me acordé de un libro de Rodrigo Torres que se llama Nueva Narrativa Nueva que tiene un capítulo que aborda esa pregunta: ¿Existe el libro donde los personajes no tengan rollos, problemas, preguntas, dilemas? Pienso que tiene que ver con la condición de arte que tiene la literatura. El arte no se da en la planicie, se realiza en lo espinoso, en las curvas, en el peligro, de cualquier tipo, físico, mental, social. En ese sentido el artista no es un personaje estable, sino que está constantemente atormentado por distintos flancos.

¿Cuando pronuncio “arte”, qué piensas?

Responderé con una referencia  a la cultura pop, como dice la canción de los prisioneros, “decimos lo que sabes, pero sabemos cómo hablar”. Uno de los valores del arte es hacer visible ciertas voces que están excluidas del discurso oficial, por ejemplo, a través de una novela puedo decir lo que la historia no se atreve a decir, o a través del cuento puedo decir lo que iglesia oculta o el Opus Dei detesta. La literatura tiene la capacidad de ingresar donde quiera y sabotear las voces de los discursos oficiales y de las vacas sagradas. La literatura no es solamente arte, es denuncia, y en mi caso es hasta un psiquiatra personal.

 

 

 

Los libros de Emilio Ramón los encuentras en librerías Qué Leo Tobalaba, Librería Proyección en el Centro de Santiago, Librería del GAM en el centro Cultural Gabriela Mistral, Librerías de la UC y Librería En el blanco (Valparaíso).

Entrevista realizada por Ignolia Mardones, Junio 2018

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