Carlos Colon, Pto Rico.

Poeta y Editor
Puerto Rico

San Sebastián, Puerto Rico, 8 de octubre de 1997.

Es estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Aguadilla. Publica su primer libro de poemas en el 2016 titulado, Entre Mis Demonios y publica su segundo libro, una antología de poesía y narrativa, en el 2017 titulado, Los Tres Corazones del Tiempo. Carlos es el fundador y director de La Alianza (2016), organización sin fines de lucros que abre espacios en diferentes localidades de la isla para que los jóvenes artistas compartan y exhiban su talento artístico. Entre los proyectos que Carlos ha liderado junto a La Alianza: El Alianza Fest, Antología Alianza Artística Revolucionaria, Poetas en la Guerra, Lámparas, entre otros… También funda el Editorial Pulpo (2017), editorial de jóvenes que publica libros, mayormente, a jóvenes talentosos. Ha participado en varios encuentros de poetas en Puerto Rico; en Cuba fue invitado al VIII Encuentro de jóvenes escritores de Iberoamérica y el Caribe. Para el 2018, Carlos organiza Lámparas, segunda antología presentada por La Alianza, que ha su vez, no solo es una propuesta literaria internacional, sino que es una propuesta turística, cinematográfica y musical.

Carlos es una persona realmente sorprendente, no solo por su arrebatadora personalidad si no por su generosidad incondicional, cuando lo escuche leer en el “Encuentro de Promotores de la Poesía”, en La Habana, se desenvolvió tan mágicamente que no solo pidió el micrófono para ser escuchado mejor, sino  tambien encontró camarógrafo para su medio de registro y una musa que lo inspiraba y sostenía su micrófono para una declamación dedicada, sexy y sutil, Carlos es un carismático que llena el espacio cuando lo escuchas y al conocerlo tambien llena el corazon. Editor y director de Editorial Pulpo, ( edit. alternativa en su país) a su corta edad y lleno de ideas inclusivas merece por sobre manera ser leído y difundido como uno de las promesa de Puerto Rico. Aqui les dejo su selección para VersoDiVerso de su propio ojo.

Por falta de entendimiento

Me encuentro en este bullicio
de poco entendimiento donde
entender se ha convertido en el oficio
de los imperdibles.

Estar alrededor del nuestro propio anonimato
y tratar de lograr el punto más alto del alivio,
pero somos un desastre barato
con falta de comprensión y miedo a decirlo:

que el bálsamo es mental,
decir que nuestro trabajo colectivo
a dejado frutos en las vías del mejoramiento
sobre una mesa donde nos ponemos el delantal
para comernos las mentiras del discurso
imparable a nuestra perdición de su movimiento.

No haremos homeostasis
hasta que la prenuncia deje de ser ignorada
por no escuchar a quien no se viste con la misma gala.

El entendimiento no abrirá sus puertas
hasta que las puertas se abran para entender.

– Publicado en Entre Mis Demonios (2016)

Manchas

Quien se adapta a la realidad
está aceptando la rendición,
y que conste; cada individuo
tiene su propia realidad.
No me adaptaré hasta que las paredes
dejen de estar manchadas con salpullidos
de sangre, mucho menos en un mundo
donde se odia como si el odio fuera a cambiarlo.
Quien se adapta a la realidad
aceptando sus manchas
no trata de vivir con ellas,
se convierte en una.

– Publicado en Los Tres Corazones del Tiempo (2017)

Raíz

En la oscuridad que nutre el declive
temporal de las flores de antaño,
donde reposan las llaves rotas
del hoy por hoy a diente por año
surge el amarillo de la caída
y el azul, de rosas.

Amarillo de luz, de energía,
de hoja muerta, de crías.
Azul, durmiente, bello en corriente,
pobre, pero con su ideología;
son la franqueza del zaguán
donde ando postrado temiéndole
al frío que aún, no ha llegado.

Lo fatal, lo incierto del dios triste,
es que en su mano tiene postrada
una flor, ya marchitada,
maltratada que intenta deslumbrar
en mis versos, dolor, y algo de
temor fugaz de mermelada.

Amarillo primate, azul asfixiante,
desprecio de tiempo donde la oscuridad
me habré la puerta y caigo,
postrado junto al ayer de la flor
y me veo, fatal, sin franqueza,
besando la raíz.

 

Resolana

El calor que no me quema
me derrite los sueños de lana
arrugada y delgada en la flema
débil, triste y de porcelana.

Me duermo en sus eternidades
contando las pelusas
que decoran estas unidades
de tela, luz, cariño y hojas
amarillas que brillan en tus blusas.

Sospecho de los trazos
del robusto arcoíris
donde me recuesto en tus brazos
y siento que todo rima.

En ese refugio la gala se viste
de mi y del marco de la ventana
donde mi amor te resiste
a dormirse por la resolana.