Luis Amaury Rodríguez, Cuba

 

(Pinar del Río, 1974)

Escritor de la Habana
Poeta Cubano

Obtuvo su título en MsC. Desarrollo Social. Escritor, Editor y Promotor Cultural, Editor-Redactor de la Revista la Gaveta. Miembro del ACCS (Asociación Cubana de Comunicadores Sociales, Filial Pinar del Río); miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC); miembro del Consejo Editorial del Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hermanos Loynaz de Pinar del Río y miembro del Comité de Lectura del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Ha publicado los siguientes libros de poesía: Los cobardes duermen bocabajo (Editorial Loynaz, 2005); Teatro Cotidiano (Editorial Cauce, Colección lafijeza, ediciones Almargen, 2006); Crónicas del Pueblo (Folktales) (Editorial Libro sin paredes, 2009, E.U.A); Intento de Encerrona (Editorial Digital El Barco Ebrio, España, 2010); Catálogo XX Aniversario Ediciones Loynaz (Ediciones Loynaz, 2009) y de Ciencias Sociales: Lo sociocultural: un trabajo pendiente (Editorial de Ciencias Sociales, 2013). Explugged (Ediciones Loynaz, 2017) luisbelerofonte@gmail.com

Luis es un hombre de carácter, ya sabe uno cuan agradable es alguien que tiene sus ideas claras y las hace valer, pienso en un tiempo que las palabras eran prohibidas en mi país por que encerraban pensamientos que podrían ser peligrosos para la época, subversivos y terroristas, inmediatamente se me viene a la memoria el recuerdo en la calle Los Presidentes en la Habana y Amaury conversando de Cuba y de las dificultades que han acarreado 60 años de gobierno, de como se inventa día día el pueblo cubano, como viven los cubanos con poco dinero y como el hambre creativo les hace diseñar diferentes formas de paliar este apetito voraz por crear.

Aqui les dejo una pequeña muestra de su obra, de este gran escritor, texto por lo demás in-edito que esta construyendo el autor aún para publicar.

Del libro

“Manual de métodos para no morir (tipologías).”

Amad, hijos,
no dejéis terciar vuestro carácter,
y amad desesperadamente
como si el mundo hubiese llegado a sus fronteras,
como si no quedaran sino
los callados besos en vuestra oscuridad.
Dejad al agua apoderarse de lo sucio,
descontaminar la tierra al roturarla para germinar
esculcando cada semilla bajo una luna inclasificada.
Amad, hijos,
amén del riesgo, el hombre, el hambre,

y la sensación de vacío que siempre nos queda
por falta de lo que no podemos abrazar

debido a sus circunstancias;

no limitéis a vuestros labios,
ni palabras
ni gestos que ofrezcan un momento de calmada brisa,
abrazaos,
proveed la cura de aquella sensación
de malestar y ahogo y furia
que en medio del estómago nos dejan los imposibles,
y amad desesperadamente,
aunque en ello os vaya el alma.

…, Dios, perdona a esos hombres

que creen ser dueños  de su especie

que visten la piel, el alma, el espacio, e incluso

pequeños momentos de luna que aún no comprendieron;

perdónales sobre todo,

porque   al final de la vida habrán notado:

que su camino fue corto,

su luz, poca,

su espacio, ajeno,

su amor, vacío,

su ambición innecesaria,

su inteligencia, malgastada,

sus elecciones frias,

y los zapatos…,

pues solo estarán para recordar

lo errado de  sus caminos

Cuando se hagan más grandes tus temores,

cuando pienses en el fin y el abismo,

cuando haya oscuridad, ostracismo,

cuando creas ya perdidos tus amores;

cuando mires al frente y no te veas,

cuando ya quede tu cuerpo sin aliento,

cuando invandan la otredad, el viento,

cuando salten a tu cama las mareas,

habrás vivido al fin como los peces,

tras ese constante susto del sustento,

sin que puedas cejar ni en el intento

de soportar el agua en que te meces.

No decaigas, sostente, mantén la fuerza,

solo amar contiene esta carrera,

no hagas del camino una barrera,

y no dejes al destino que lo tuerza:

deja que tu barca en sí sea la sal,

peligro que circula lo inocente,

es aquello que arrastra la corriente,

y deja en la conciencia un vendaval.

Aférrate a las algas en las rocas,

descansa de una vez de lo baldío,

concédele su tiempo al albedrío

de pensar, de solo ser, si te sofocas.

Una mitad de cosas que atesoramos,

pequeña, mediana, grandemente,

se diluyen.

La otra ha soportado sobre ti y sobre mí,

esas disoluciones cuando cada noche

–de a poquito–,

la televisión implanta como un chip

de última generación: los buroes,

la represalia,

la unificación suicida de los prohibidores.

Persistimos en que crean,

una vez cada ciertas líneas de tiempo,

los disfraces que nos llevan

a cualquier lugar en medio de lo disuelto.

Como hombres,

que después de tanto muro

solo ven la sangre y apuestan a pesar del riesgo,

con máscaras que también cambien de color

junto a esa mitad que todavía no perdimos,

aunque a veces se diluyan

pequeña, mediana, grandemente.

Mi abuela murió mientras aún cosía

en la rueda de su máquina nuestros sueños

con frases que nos igualaban,

–senil ya–

desde su cama todavía destilaron sus ojos,

el brillo del pendiente a pesar de la distancia.

Mi abuelo murió con el corazón de roca,

apuntando a otros sin verse al desdoblar la tarde

como una orden que no acepta insubordinaciones,

cuando su mirada no tuvo aire,

y volvió el gris, el sepia y lo impreciso en su rostro,

una calma vacía inundó la casa,

ya no sentí el amargor de su presencia, y si no fui otro,

al menos pude ser yo mismo,

sin culpar a lo retorcido de mi mente;

detrás nuestro,

quedaron a pedazos,

los mismos callados murmullos que dejan los funerales

durante el retorno de los dolientes.

Mi tío murió

y el mundo se despedazaba

en su esquizofrenia y la mía,

en la quijotesca cordura que dio sentido a mi entendimiento,

su pregón devino canto donde versaba la sonrisa:

“¡Maíz… sabroso, tierno, maíz…!”,

feliz de esquina a esquina por una historia más para contar.

Mi padre no murió,

solo estuvo lejos tanto tiempo,

que la soledad tornó en aburrimiento,

de ahí a la incomprensión, después,

ya no pude reconocerme como el producto de nada,

resultado de nada,

un ancla que jamás tocó fondo

y sigue hoy en espera de la tierra.

A nadie culpo de mi existencia baladí y anodina,

solo comparable a la quietud

de espacios calmos y la rancia alharaca de la pólvora,

ambas llevan el mismo efecto:

quieren salir de mi memoria como un documento

que se suprime definitivamente en los ordenadores.

Yo, que no siempre fui el hijo,

a quien achacaron el bandidaje

y la peor herencia familiar,

heme aquí intentando perpetuarlos en mi memoria.

La otra parte de mi familia,

respira aliviada si me ausento y disfruta su festejo olvidando,

que en algún lugar,

soy un hombre con criterio donde no cuentan los estigmas.

Es tan ácido el regreso,

tan difícil el pasado,

tan absurdo volver a resguardarme en lo pernicioso de mi mente,

ah, Dios,

cuánto hubiese deseado otro yo,

un ser menos maledicente que volviera gloria su costado,

en suma, un sarcástico error,

una parte de mi familia casi inexistente,

algo dañado, pero vivo.
Soy un germen,

un enemigo público lleno de alevosía.

Solo puedo extraer de mi profundidad

su concepto más sucio y sonoro.

Desecho transito

de piel a piel sin mudarla,

antropófago de pedazos que ahora no sé

dónde guardar porque cualquier alimento sabe a tierra,

a magma y animal amedentrado de su sombra.

Soy un germen

que no distingue en la oscuridad

en qué punto estará la próxima destrucción,

el puente donde debería caer

sin otra ansiedad que el splash del renacimiento.

Soy un germen, y aún vivo…

¿A qué me aferro?

La televisión,
las asociaciones
y algunos familiares,
te mienten.
Los amigos,
tus hijos,
la construcción,
la sobrevida
y escasos comerciales,
te deciden.

Yo tengo un destino signado por fronteras,
pero más son los pedacitos que dejo cuando no logro dividirme
para abrazarlos a todos,
molestarlos
para que intercambien una sana complicidad en los parques
y las calles
y los autos
y la gente
y todas las palabras que aún nos quedan por decir.
Solo puedo reverenciar a esos que cuando existo,
me acompañan,
a los que intento guardar de cualquier golpe
y los que llegan como una brisa que permanece

en el soplo del Caribe.

Gracias a todos y todas,
por esta sangre otra que ahora me corroe…

¿A quién en verdad le importa la salud del emigrante?
¿A quién le dolerían esos parques, esas ciudades,

esa gente que has conocido de siempre

y ahora no son más que puntos distintos o distantes?
¿Qué va quedando en lo profundo de nosotros?
Yo soy como el emigrante, una canción, una meta,

pero siempre solo.

Por una vez, quiero el cambio,

no dejes de pensar

intentar

escuchar

hablar

luchar

llorar

sentir,

mierda, no dejes de vivir.

Por nada ni nadie,

acortes tu distancia,

alza la voz,

alza la voz,

alza la voz,

no importa el color que traiga la injusticia

no dejes que se interponga

ninguna de esas mentiras que nos rodean,

no golpees a tu esposa ni tus hijos,

acaso la pared por la impotencia,

no golpees el rostro del destino,

sino a quienes nos destinan

con tu voz más alta,

la que más dice incluso sin hacerlo.

No dejes que te apaleen

acorralen

ni marquen

ni acorten,

no dejes, mierda,

que la policía te incluya

dentro del mismo círculo de criminales que investiga

solo porque eres diferente,

que los políticos te amilanen por sus malas decisiones,

que los gobiernos te engañen con sus promesas,

no dejes que nada ni nadie sea más alto ni bajo,

no dejes de insistir

de mirar

de buscar

de ser,

and fuck the world.

THE FRIKIES

Nadie teme por ver pasar a un hombre…
Nadie vela su espalda por lo que un hombre dice…
Nadie se oculta tras una pared porque un hombre se recuesta y piensa…
Nadie habla cuando un hombre se agazapa…
Pero todo el mundo calla… cuando no ha pasado su sombra…

DIMINUTOS MODOS DE VER

Tan jóvenes van,

ofrecidas, vendibles,

con el sexo por sobre las ropas

bajo un compás infinito.

Acomodan las cabelleras rebeldes

e infunden bajo el influjo de su química,

el temor de muchos ejércitos capaces de arrasar

por puro placer,

cualquier pedazo de tierra.

Pero, ¿bajo qué autoridad recorren las calles?

¿Qué susurro finísimo persiguen bajo el humo de las farolas

y esos otros lejanos compases que retumban en sus pechos?

Ciertamente,

han sembrado,

dejaron crecer hasta crecer,

todas las partes pudendas y desvergonzadas,

para atestiguar que en efecto han vivido,

que no les afecta mas la soledad que el hambre,

el vómito, la cáscara interior que dejan bajo los soles

de cualquier temporada sin ver la sombra.

Ciertamente perdieron

ese otro modo de interpretar los diferentes signos,

la capital manera de salvarse sin decapitar una parte

de lo que ya estaba perdido.

Andan, siempre andan, se arriman al pedacito crudo

y sanguíneo de su mortalidad.

Andan, sin saber que van,

ni a qué lugar en específico deberán volver

mientras expiran, aspirando,

lo que llaman vida.

IN THE CITY

I walk  throu the night and I´m hurt

feeling a little cold over the parks,

desert streets that go deep into the dark.

The dark is upon us,

and I still see no light,

the dark is upon us,

over every girl and guy

that hasn´t planted a seed,

read a book or had a child,

there´s much more in life

than just being a walking school

a brain that shines.

The dark is upon every driver

holding to have a line

of people to take home and make easier their lives

to feed their children by the effort of no sleeping,

to fix the engine

to stop everywhere the passengers want, while he hears:

“please, driver, can you stop for a while…

I´ve got dizzy,

oh, please… wait a minute, this will not last…”,

and then to the same point being back.

Dark is upon the guard,

that chats with the neighbors when he can,

if it is in the mud,

or if he needs just to chat,

and after,

he will suffer the silence of the place he´s guarding at,

shhhhhh…

out there the people are going,

the parties ones,

who have left everything behind

and they go with a smile,

with an enjoyable laugh.

But the night isn´t over.

Dark is upon the tras / trans

praying for the darkness to last,

to have their piece of meal,

maybe a young, or daring flesh,

it doesn´t really matter,

the reality is still dark,

to take their chances,

to scream to the guy in the other side

of the sidewalk:

“Oye papi, you want a party night,

we can be two, or more,

it depends on you to have fun”…

and they will keep trying or

maybe just singing to the sky,

until something happens, or turns them off.

Dark is upon the girl

that come out of the bar,

demanding to get somewhere, to finally have

what she have asked

for

and return to their beds,

quite along and quiet

quite themselves and that will turn every night the end of the start, hopeless,

helpless,

perhaps in a recount of what they had.

Dark is upon

every politician that studies every night how to improve his way to lie,

a true winner,

a true man,

and over and over

the same circle

the same way to words

the same answer:

“We’ll see about it”,

“Don´t make any promises”,

“We´ll have to check on that”.

Against everything,

against everyone’s plan,

there´s a lot to do,

there´s always a path,

It is just about to know who they are,

to know who you are,

and to raise above everything,

do not let them be consumed by the dark.

I just know,

that I walk through the night

and I´m hurt, feeling a little cold over the parks,

desert streets that goes deep,

the souls that are still running into the dark.

C´mon, let´s gather,

there´s a long way to go

but at the end,

at the end,

there´s always light.