Ingrid Córdova, Santiago de Chile

 

Ingrid Córdova Bustos poeta y narradora, nacida en Santiago de Chile, en 1958. Cursa  la carrera de Profesora de Castellano en la Pontificia Universidad Católica; posteriormente, inicia estudios de posgrado en Literatura Universal e Hispanoamericana que no concluye. Gestora cultural y organizadora del Colectivo Poético “LA GUARIDA”, grupo junto al cual realiza lecturas poéticas mensuales en distintos bares de la capital, durante los años 2013, 2014 y 2015, tratando de revivir la bohemia santiaguina.

Miembro de la Sociedad de escritores de Chile, a partir de este año, su obra ha sido publicada en diversos medios escritos y digitales del país y de Argentina.

Su poesía recorre, básicamente, dos derroteros: poesía social y poesía erótica. Incursiona también en narrativa, a través de la crónica literaria y el microcuento.  En octubre del 2016, edita su libro de poemas, “La Cueva de la Medusa”, hoy prepara la publicación de sus  poemarios: “El Velo de la Catrina” y  “Esplín 2.0” y  de su libro de microrelatos aún sin título.

Ingrid una profesora excepcional , tanto como una poeta muy prolifera , asistí a uno de sus talleres de literatura erótica, ella nos guió por un tipo de poesía con mucha claridad  y nos incentivo a encontrarnos con nuestras fuerzas creadoras, su literatura es mágica como realmente onírica, tiene un gusto exquisito a la hora de la composición de sus textos , a ratos contestatario y feministas como ella misma se define, un poco maga, un poco diva, un poco de todas las mujeres que la habitan, para hacer de ella una creadora realmente admirable, esta es nuestra forma de honrarla con toda su trayectoria,  aquí les dejamos sus textos

 

VALS DE STRAUSS

Un, dos, tres

un, dos tres

marcar el paso

sostener el ruedo del vestido

sonreír a pesar del corsé

no mirar directo a los ojos

mientras se gira con gracia

en la pista donde bailó la madre

y antes que ella, la abuela

y la madre de su madre.

Un, dos tres

un , dos, tres

sin perder el ritmo

con las mejillas sonrosadas

callada la boca

respirando apenas

concentrada en la música

cualquier tropiezo sería mal visto.

El padre, el juez y el cura

están mirando atentos.

La madre,  la esposa y la hija

cuentan los pasos, vigilan el giro.

 

Un ,dos, tres y nada

Un, dos, tres y nada

patear el gramófono

dar un portazo

marcharse corriendo.

 

SANGRE EN REVERSA

 

Hubo tiempos de sábanas enrojecidas

puntos y manchas sobre blanco almidonado

como augurio de la irrefutable pérdida

del paraíso convenido por la estirpe.

 

Hubo agua púrpura entre las piernas,

revoltijo de clítoris y pezones erectos

oleaje de pasiones prestas